Trucos y Tips sobre Autoestima y Sexualidad

 (5)    0

  sexo

¿Sabías que la autoestima y la sexualidad están íntimamente relacionadas? Tener una buena autoestima hará que disfrutemos con mayor plenitud de nuestra sexualidad, y vivir una sexualidad plena, a su vez, hará que nuestra autoestima mejore.

A continuación te lo explicaré en más detalle. ¿Te quedas a seguir leyendo?

¿Qué es la Autoestima?

Se trata, por decirlo de alguna manera, de la opinión que tenemos sobre nosotras/os mismos. Incluye la percepción que tengo sobre mi forma de ser, mis actos y mi apariencia física. 

Hay quien dice que la autoestima se forma durante las experiencias de la infancia y la adolescencia y, una vez adquirida, ya no se puede cambiar. Pero, ¡nada más lejos de la realidad! Cada vez son más las y los profesionales de la psicología que afirman que, efectivamente, la autoestima fluye durante nuestra vida, cambiando en función de nuestras experiencias vitales, y también en función de los cambios en la sociedad.

¿La sociedad? Sí, como lo lees. Por ponerte un ejemplo muy sencillo, los cánones de belleza femeninos han cambiado a lo largo de la historia: mientras que a lo largo del siglo XV las mujeres con cuerpos voluptuosos eran consideradas las más atractivas, durante el siglo XX, los cuerpos delgados encarnaban la idea máxima de atractivo. Haciendo un ejercicio de imaginación, podremos llegar rápidamente a la conclusión de que una mujer con un cuerpo más bien delgado no encajaría en los cánones del siglo XV, pudiendo haber visto su autoestima mermada, cuando, teniendo el mismo cuerpo cinco siglos más tarde, su autoestima podría haberse visto reforzada. 

Cualquier aspecto de nuestra vida puede influir en nuestra autoestima: desde qué ropa llevamos puesta, pasando por los estudios que tenemos o las personas con las que nos relacionamos, hasta, por supuesto, el ámbito sexual. Qué tipo de sexo tenemos, con cuánta frecuencia, con cuántas parejas sexuales, y qué tanto disfrutamos de él, son cuestiones que pueden afectar enormemente a nuestra autoestima, según los círculos sociales en los que nos movamos. En algunos, tener sexo antes del matrimonio es algo deplorable por la comunidad, mientras que, en otros, se ridiculiza a las personas precisamente por no tenerlo.

¿Qué es la Sexualidad?

En este caso, al hablar de sexualidad nos referimos a la práctica de cualquier acto sexual, ya sea en solitario o en compañía.

Como mencionaba anteriormente, cuestiones como la frecuencia con la que tenemos sexo, el número de parejas sexuales y su género, el tipo de sexo que practicamos, y el papel que le otorgamos al sexo en nuestra vida, son las que determinarán nuestra sexualidad.

Podríamos llegar a decir que, en función de estas cuestiones, estaríamos creando una identidad sexual determinada, que tiene que ver con cómo yo me percibo a mí misma/o como ser sexual. La orientación sexual, por ejemplo, sería una de las categorías de esta identidad sexual: el hecho de si tengo sexo exclusivamente con hombres, exclusivamente con mujeres, con hombres y mujeres indistintamente, etc. Otra posible característica de esta identidad sexual, basada en el tipo de sexo que practico, podría ser el considerarme "swinger" (si practico el intercambio de parejas como parte de mis prácticas sexuales), o considerarme "kinky" frente a "vainilla" (en el primer caso, si practico BDSM o algún tipo de fetichismo, o, en el segundo caso, si practico sexo más convencional). También podría incluir en mi identidad sexual el si invierto tiempo y medios en mi vida sexual o no; bien sea a través de acudir a talleres o leer libros para aprender sobre y mejorar mi propia sexualidad y/o el sexo con mi pareja o parejas; a través de adquirir juguetes eróticos que me permitan explorar nuevas sensaciones; o a través de cualquier forma de compromiso, en el que yo sienta que estoy dedicando deliberadamente un espacio en mi vida al sexo.

Un aspecto muy relevante de la sexualidad es la normalidad con la que la vivo en mi día a día. Esta viene mediada, en gran medida, por la educación y los valores que me han inculcado durante mi crecimiento, y por la educación sexual que he recibido, si es que ha habido alguna; y también dependerá enormemente del entorno en el que me encuentre. Por ejemplo, una mujer homosexual, actualmente, no podrá vivir su sexualidad con la misma normalidad en España, que en Rusia o Arabia Saudita.

¿Qué tienen que ver la sexualidad y la autoestima?

Hay una frase dando vueltas por las redes, que dice "nadie tiene baja autoestima cuando está teniendo un orgasmo". Y creemos que es completamente cierto. El orgasmo es un momento de liberación de tensión acumulada en el cuerpo y de gran placer; mientras dura el orgasmo, la mente no puede estar dándole vueltas a cualquier otra cosa que no sea el placer y las sensaciones físicas

Pero también es cierto que tener una baja autoestima nos dificultará el camino para llegar a conseguir un orgasmo, o incluso el disfrute sexual en sí mismo, sobre todo cuando esa baja autoestima está relacionada con nuestro aspecto físico.

En algunas ocasiones, una baja autoestima deriva en la creencia de que no somos lo suficientemente atractivos/as como para que alguien se fije en nosotros/as, o incluso quiera tener sexo. En otras, nos impide relajarnos lo suficiente ante una situación de intimidad física con otra persona, o con nosotros y nosotras mismas, porque creemos que aquello que no nos gusta de nuestro cuerpo (celulitis, el tamaño y forma de los pechos o del pene, el sobrepeso o la delgadez, etc.), tampoco le gustará a la otra persona, y nos cuesta enormemente sentirnos sexy y seductores.

En casos como éstos, hay quien opta por apagar la luz, o por permanecer con ciertas prendas de ropa puestas mientras tiene sexo. Si bien esto puede funcionar para ayudar a conseguir una tranquilidad necesaria para poder relajarse y disfrutar, son soluciones parche, que no solucionan realmente la problemática que hay detrás, y que además limitan mucho las experiencias. ¡El sexo puede ser maravilloso! Y explorarlo libremente es incluso mejor. 

Por otra parte, tener una autoestima elevada no implica necesariamente que se vaya a disfrutar más del sexo. Pero, tener una autoestima adecuada sí hace más probable que exploremos nuestra sexualidad sin vergüenzas ni tapujos, disfrutándola en todos sus aspectos. Y, realmente, dar placer y recibirlo, sentirnos deseados y desear a nuestra pareja, todo ello hace de la experiencia sexual algo extremadamente agradable e inolvidable, que incluso ayudará a sentirnos más sexys y, en consecuencia, a mejorar nuestra autoestima.

¿Cómo mejorar mi autoestima y mi sexualidad?

Tener experiencias sexuales agradables y placenteras hace que nos sintamos mejor, tanto a nivel físico como psicológico. A grandes rasgos, esta sensación de bienestar hará que la percepción que tenemos sobre nosotros/nosotras mismas mejore, y por tanto nuestra autoestima.

Pero ¿cómo consigo tener encuentros sexuales satisfactorios en primer lugar? ¡Trabajando la autoestima! 

Tanto si actualmente tienes pareja, como si no, hay pasos fundamentales que puedes hacer para ir mejorando por tu cuenta la forma en la que te percibes; pero si tienes pareja, además puede hacerte compañía y ayudarte en este proceso.

Sea cual sea tu situación, a la hora de trabajar tu autoestima hay ciertos aspectos que pueden ayudar enormemente, y que puedes poner en práctica, a la hora de superar las barreras que te impiden disfrutar libremente de tu sexualidad. 

Por una parte, sincérate contigo mismo/a, y cuestiónate. Pregúntate cuál o cuáles son los aspectos de ti mismo/a que te están generando más malestar a la hora de tener sexo, o de disfrutarlo. Y una vez los localices, pregúntate por qué. Sí, como lo oyes, a veces, algo tan simple como una conversación honesta con nosotros/as mismas causa gran impacto, y nos ayuda a tener una perspectiva nueva. Y, acto seguido, practica la aceptación y la autocompasión. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que te trates a ti mismo/a como tratarías a tu mejor amigo/a si se te acercase a contarte esto mismo que estás viviendo tú. ¿Verdad que usarías palabras amables, y le ayudarías aceptarse tal cual es, y a ver sus fortalezas? ¡Haz lo mismo contigo! 

Otra recomendación que puede serte de gran utilidad es enfrentarte a aquello que temes... Puedes hacerlo a través de ir probando diferentes poses en el espejo, diferentes tonos de voz que usarías para seducir, diferentes modelitos de ropa provocativa, o incluso lencería... O bien, por qué no, alguna que otra foto erótica. Recuerda, esto es de ti para ti. Al principio puede parecerte una idea ridícula, pero puede que te sorprendas dándote cuenta de lo sexy y seductor/a que puedes llegar a ser, incluso para tus propios ojos. Y este ejercicio te puede ayudar en la siguiente tarea propuesta, que es pensar y señalarte a ti mismo/a las cualidades y los aspectos positivos de ti mismo/a. Y aquí englóbalo todo: desde tus cualidades personales hasta tu físico. Esto te puede ayudar a darte cuenta de cosas de ti mismo/a que te encantan, en las que, quizás, no habías reparado. 

Por último, prueba con hacer algo de ejercicio. Está más que comprobado, que algo tan sencillo como unos 30 minutos al día de ejercicio moderado (por ejemplo, un paseo a pie), ayuda a regular los niveles hormonales que nos producen estrés y malestar, mejorando así nuestro estado de ánimo, nuestro sueño, el funcionamiento de nuestro cuerpo, y nuestra calidad de vida en general. Y claro, esto también incluye a la autoestima.

Pero, si además tienes pareja, puedes replantear algunas de las acciones que has realizado en solitario, y además hacer algunas otras, que no sólo te ayudarán a reforzar tu autoestima, sino también a generar más intimidad y cercanía con tu pareja.

¿Recuerdas el ejercicio de pensar en cualidades positivas de ti mismo/a? Bien, ahora lo harás con tu pareja. Deja que sea tu pareja quien te diga las cualidades que más le gustan de ti, y haz tú lo mismo con él/ella. Esto, además, te llevará al siguiente ejercicio, que es sacar el foco de uno mismo, y centrarlo en otra persona. Al centrarte en aquellas cosas de tu pareja que tanto te gustan, y en aquello que tanto le gusta a tu pareja de ti, inevitablemente podrás ponerte más en su situación y ver las cosas desde su perspectiva, lo cual te puede ayudar a relajarte y a disfrutar. 

Y, por último, ahora haz con tu pareja aquello de enfrentarte a situaciones que te provocasen cierto temor o malestar. Por ejemplo, en lugar de tener sexo con la luz apagada, prueba a poner velas, o una luz muy tenue... O prueba a hacer aquella postura sexual que no te has atrevido a hacer nunca, pero que en realidad siempre has querido. Mientras haces todo esto con tu pareja, estarás esforzándote por disfrutar al máximo de ti mismo/a, y eso es algo que se transmite muy fácilmente. Y, ¿qué puede ser más sexy que ver a tu pareja disfrutando muchísimo contigo? Poco a poco podrás ir encontrando nuevas situaciones en las que te encuentres cómodo/a y puedas ampliar tu disfrute, y el de tu pareja.

Ludosex

En Ludosex te ofrecemos una gran variedad de artículos que podrán ayudarte a mejorar tanto tu sexualidad como tu autoestima, desde lencería erótica que te ayude a realzar tus encantos, pasando por artículos que pueden potenciar tu placer, hasta juegos varios que te abrirán nuevos horizontes de placer.

Recuerda, al obtener placer nos sentimos mejor con nosotras y nosotros mismos; y al sentirnos mejor con nosotras y nosotros mismos, nos permitimos dar y obtener más placer. Sea como fuere, en Ludosex encontrarás los complementos perfectos para ti y tu exploración.

Pásate por nuestra tienda online, www.ludosex.com, o por nuestra tienda física en el C.C. El Saler, y empápate de nuevas e interesantes ideas para continuar tu crecimiento.

¡Te esperamos!

By Julieta

 (5)    0

Su comentario ha sido enviado con éxito. Gracias por comentario!
Deja un comentario
Captcha
ACEPTAR

Este sitio web hace uso de las cookies para mejorar la experiencia de usuario